Hoy el mundo recuerda a las victimas del holocausto Nazi. Hoy las redes sociales se cubren de fotos conmemorando ese negro episodio en nuestra historia y de proclamas de NUNCA JAMÁS. 

Perdón, pero no estoy tan seguro. Más bien, ahí vamos de nuevo. 

Ganó Trump. Ganó el Brexit. Ganó el “No” en Colombia. Ganó Erogdan. Maduro sigue ahí. Putin lleva mano en todo.  Marie LePen pasó a la segunda vuelta en Francia, con hartas posibilidades de éxito. 

En todas estas elecciones han ganado el odio, el racismo, el miedo, la misoginia, el oscurantismo y la xenofobia. 

Johnny, la gente está muy loca y soplan los mismos vientos del pasado, esos que creíamos extintos, esos que dijimos NUNCA JAMÁS. 

¿Ya pa qué le sigo si hasta la ciencia misma está contra las cuerdas? Tuvo que haber una marcha mundial en defensa de la ciencia. Si, en defensa de la ciencia. Puta madre. 

Al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando los horrores del Nazismo y sus fábricas de muerte salieron a la luz, los pueblos del mundo dijimos Nunca Jamás. 

Menos de un siglo más tarde, ahí vamos de nuevo hacia los extremos del odio, solo que ahora encabeza la fila el país más rico del mundo, la única superpotencia militar capaz de destruirlo. 

A algunos de mis amigos que pintan sus muros de lagrimas y consignas en contra del ayer se les olvida mirar al hoy. Los musulmanes, los inmigrantes, los homosexuales, las mujeres, los pobres, los enfermos mentales; los tantos y tantos vulnerables son hoy lo que fuimos los judios ayer. 

Se nos olvida que Nunca Jamás quiere decir eso. Nunca. Jamás. Para nadie. En ningún lado. Contra nadie. Que estamos obligados a reconocernos en el más débil, en el refugiado, en el que sus oportunidades o circunstancias lo desfavorecen frente a nosotros. 

Que nuestro dinero, libertad, seguridad, educación, conocimiento y posición son una responsabilidad para con los demás, no una barrera entre ellos y nosotros. 

No, no hemos llegado aún a los campos de exterminio, pero que no nos quepa duda alguna de que esa es una parada en el tren de la muerte en el que estamos. Todavía estamos a tiempo de bajarnos y cambiar de vía, ¿lo haremos?

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Sobre el Autor Alberto Mansur

Abogado litigante en derecho mercantil y civil. Llevo pleitos de negocios. Autor de #LoQueMataNoEsLaBala. Dueño del #PrietitoEnElArroz. Lavo y plancho ajeno.

4 comentarios

  1. Mi querido prietito, como sabes soy tu fans # 1 eso que ni que, sin embargo, sin apasionamientos tienes toda la razon, como le hacemos para que el mundo se quite las vendas de los ojos?

  2. Buena advertencia de Alberto Mansur con su blog “El Holocausto de ayer; el Holocausto que viene”.
    Agrego que en efecto, las democracias occidentales parecen colapsarse ante los efectos de un neoliberalismo a ultranza, ese que ha impuesto la privatización de la educación primaria y superior, la privatización de servicios vitales como agua y salud.
    Evidente, la globalización carece de reglas eficaces que propicien la gobernabilidad global.
    Este tema está también ausente en la UNO y es ignorado por las potencias económicas, como la UE, los EUA, Rusia y China.
    ¿Se avecina el ocaso de la democracia? Erdogan, Orban, Le Pen, Trup y los polacos reaccionarios son una clara advertencia.
    El neoliberalismo sin reglas, animó la especulación que culminó en quiebras que arrojaron a la miseria a millones de ahorradores, algunos, condenados a vivir debajo de algún puente.
    Este es el “dividendo de la supuesta democracia de los EUA y de la UE.
    En efecto, ante estados de derechos fallidos, las próximas elecciones pueden resultar sorprendentes.
    Por ejemplo: ¿a quién favorecería el abstencionismo”
    Se vale la réplica.
    Desde Renania, saludos,
    Juan Muiño Kielman

  3. Hola Alberto, es un placer ver tu blog para exponer ideas. Estoy un poco en desacuerdo en cuanto a lo que mencionas antriormente. Antes de la segunda guerra mundial, habian eventos como el genocidio en Congo o Armendio de similares proporciones % .
    Posteriormente, en Cambodia, Yugoslavia, USSR, Ruwanda, Kurdistan y otros lugares se han reflejado atrocidades similares, pero no han sido tan importantes para la prensa occidental (americana). El no conocerlas no significa que no hayan sucedido y aun peor ignoradas.

    En torno al comentario de Juan a anexo in link inteesante en torno a la educacion en la UE.

    http://www.independent.co.uk/student/study-abroad/free-university-education-courses-study-abroad-brexit-erasmus-students-germany-copenhagen-france-a7457576.html

    Hoy vivo y pago impuestos en Europa (Bel) donde la salud y educacion son una prestacion social gracias a estas aportaciones. Creo que habla sobre el modelo de EU el cual no es comparable con la UE aun cuando solo cambien el orden de las dos letras.
    Saludos
    Jose Goldschmied

    1. Hola, José;

      Qué gusto saber de ti. Tú tienes razón, que no hayan sido difundidas no las hace inexistentes. Existieron las de antes, existieron las de después.

      El punto del texto es que ahí vamos de nuevo hacia los extremos del odio, solo que ahora encabeza la fila el país más rico del mundo, la única superpotencia militar capaz de destruirlo.

      El punto también es que se nos olvida mirar al hoy. Los musulmanes, los inmigrantes, los homosexuales, las mujeres, los pobres, los enfermos mentales; los tantos y tantos vulnerables son hoy lo que fuimos los judios ayer.

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