México, la fábrica de pobres de López Obrador

México es ya una fábrica de pobres.

No lo era. La Cuarta Restauración lo ha convertido en una.

López y sus secuaces son de mentalidad pobre, de ideales pobres, que ven un país pobre, de pobres, para pobres.

Por el bien de todos, primero los pobres.

Para eso hay que hacer más pobres.

No vaya a ser que, como dijo Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena:

Cuando sacas a la gente de la pobreza y llegan a clase media, se le les olvida de dónde vienen, porque la gente piensa como vive. Entonces cuando llegan a clase media se les olvida de dónde vienen y quién los sacó de pobres“.

De ese tamaño.

Morena no quiere que la gente pase de la pobreza a la clase media, no vaya a ser que se les olvide quién los sacó de pobres.

Es mejor que vivan siempre agradecidos por la limosna de hoy, que cuiden la de mañana, que no se les olvide de quien es la mano que da el sustento a cambio del voto.

Trabajan arduamente en hacer más pobres. Millones de pobres.

Los 40 mil trabajadores que construían el aeropuerto hoy son más pobres.

Los niños que estaban recibiendo educación de calidad por maestros más preparados y evaluados hoy son más pobres.

Los maestros que si se ocuparon de prepararse, que no están dispuestos a que otros ocupen sus plazas laborales por haberlas comprado o heredado o por obra y gracia de la CNTE hoy son más pobres.

Las personas cuyas Afores invirtieron en la Fibra E hoy son más pobres.

Los 57 millones de afiliados al ahora cancelado Seguro Popular hoy son más pobres.

Los 120 millones de mexicanos que vamos a pagar los 137 millones de dólares que vamos a perder del avión presidencial, los 38 mil millones de pesos que van a costar los bonos del aeropuerto, los intereses al 9.25% de los bonos de Pemex, la CFE y la deuda soberana de México (el Bono M), el Tren Maya y la ocurrencia de la próxima semana hoy somos más pobres.

Ya mejor ni digo lo pobre que es ahora nuestro Servicio Exterior, nuestro Banco de México, nuestra CNBV, nuestro IFT; nuestro gobierno todo donde hay una fuga masiva de talento que no quiere, no acepta, que todo el valor agregado de su conocimiento técnico se pague a sueldos de pobreza.

Y es que en la República de la Austeridad la pobreza es una virtud y la riqueza … La riqueza es, en el mejor de los casos, una vergüenza y en el febril discurso del gobierno es siempre sospechosa, siempre el indicio de un crimen, de relaciones inconfesables de corrupción.

Por eso el Presidente viaja en avión comercial y pone a remate el oficial.

Por eso deja los Pinos y dice que vivirá en un departamentito cerca de Palacio Nacional, al fin que él con un catre y una estufa tiene.

Por eso se para a comprar café en un Oxxo.

Si el Pueblo es bueno, el Pueblo Pobre es virtuoso, magnífico, excelso, impoluto.

Hay que aparecer como pobre y actuar como pobre y pensar como pobre para poder interpretar los designios y la voluntad de los pobres. Así puede uno decir que no se pertenece a sí mismo sino al pueblo.

La pobreza como virtud aspiracional es un ingrediente elemental en la receta de los regímenes totalitarios.

Así se justifica el empobrecimiento del país.

Es a lo que la nación Morena aspira.

Quieren volver al país de Nosotros los pobres, el de Rosa Salvaje, el de María la del Barrio, el del Indio Tizoc que muere cuando el tecolote canta.

Es en lo que lo convertirán, manque los lleven los pingos.

Botón de muestra lo dicho por Eréndira Sandoval, Secretaria de la Función Pública:

No tenemos por qué brincar desde el Estado, los funcionarios, los senadores, los jueces y los magistrados a llegar a los salarios del mercado; más bien los salarios del mercado, los honorarios y los ingresos del mercado tendrían que ajustarse a nueva moralidad y a una nueva ética pública de salarios justos, no mediocres, no mermados, no reducidos, pero justos.

¿Existe algún otro gobierno en el mundo que pida bajar salarios?

¿Neta?

Ni siquiera hay congruencia.

Un día dicen que los salarios se reduzcan, otro día que promoverán una enmienda constitucional para que siempre tengan que aumentar por arriba de la inflación.

Las dos ideas son un despropósito, un desprecio a las fuerzas del mercado, una ignorancia absoluta de cómo funciona la economía.

Déjame darte una pista sobre los funcionarios de la Transformación Gansito: el que condena el dinero lo ha obtenido de manera deshonrosa; el que lo respeta se lo ha ganado (Ayn Rand, el Desafío de Atlas).

¿Sabes qué hace la gente que no quiere ser pobre cuando su país desprecia la riqueza y hace de la miseria una virtud?

Se va.

Ejemplos sobran: Cuba, Venezuela, Bolivia, Argentina.

No veo las hordas decididas a emigrar hacia allá.

Lo que veo es a todo el que puede tomar sus cosas y marcharse hacia donde sus talentos se conviertan en oportunidades.

México pudo ser una potencia. Es más, ha sido una potencia. Es hoy la 14a economía del mundo.

No lo será más.

El voto del enojo y la sinrazón del Elegido lo han convertido en una fábrica de pobres.

Pobres estudiantes en manos de la CNTE.

Pobres profesionistas que saldrán de las universidades gansito con un título impreso en papel de baño.

Pobres ciudadanos con un Poder Judicial debilitado, sin organismos autónomos que defiendan sus derechos.

Pobres empresarios en una economía a la deriva sin condiciones de certeza, sin crédito asequible, sin capital circulante en la calle.

Pobres mexicanos que regresaremos a la pobreza de la que pensamos nos habíamos desecho y por la que votamos de regreso.

Bonos del NAICM for Dummies y las demandas que vienen

El Pueblo es sabio. El Pueblo no se equivoca.

Excepto cuando el Pueblo la caga. Cuando eso pasa, hasta las paredes se manchan.

Así, como cuando el Pueblo avala la cancelación del NAICM sin tener, ni poquita, ni tantititititita idea del costo de hacer semejante pendejada.

Un bono es una deuda entre el emisor y el comprador. El emisor se obliga a pagar el principal de la deuda (los enterados le llaman par) al vencimiento del plazo y a pagar un interés por un tiempo determinado.

Para financiar el NAIM se emitieron cuatro series de bonos por 6 mil millones de USD: dos a diez años y dos a treinta.

Los tenedores de esos bonos tienen derecho a recibir intereses por su dinero durante 10 o 30 años y luego a que se le pague el principal completo.

Como todo en el mercado, los bonos no tienen un precio fijo.

En su colocación inicial se venden por debajo de su valor nominal (bajo par) y su precio en el mercado va subiendo o bajando según el riesgo o certeza en el pago.

Si los inversionistas creen que los intereses o el principal no van a ser pagados, el precio del bono baja.

Al revés, si hay una percepción de solvencia económica y moral del emisor que se traduce en una certeza del pago, el precio del bono sube.

Cuando el precio del bono baja, la tasa de interés que tiene que pagar sube para compensar así la percepción de riesgo que provocó su caída en el precio y viceversa.

La deuda financiada con un bono de baja confiabilidad le sale más cara al emisor.

Algo así como los paguitos chiquitos de Elektra donde compras una lavadora y pagas tres.

Si el que compra esa lavadora tuviera solidez económica, podría pedir su crédito a otro banco y pagar solo 1.12 lavadoras, no tres.

Hoy el precio de los bonos del NAIM es de 0.77 USD, veintitrés centavos bajo par. En cristiano: su precio es 23% más, barato y sus intereses a pagar tienen que subir.

La deuda del NAIM es un Elektra reloaded.

Esta situación llevó a las calificadoras de riesgo a dregadar los bonos a la calidad de basura, arrastrando a los bonos de Pemex, la CFE y la deuda soberana de México (el Bono M) que ahora paga un 9.25% de interés y antes de la cancelación pagaba el 8%.

Esto, como tu comprenderás, tiene molestos a los tenedores de los bonos del NAIM.

Y aunque me canso ganso, el miedo no anda en burro: el gobierno del cambio verdadero emitió una oferta de comprar el 30% de los bonos, con un precio de entre 0.9 y hasta par 1.0, esperando que con esa cucharadita de té de tila los inversionistas ya no demanden.

Si los inversionistas aceptaran, la austeridad republicana nos costaría, más menos, entre 36 mil y 38 mil millones de pesos MXN.

Yo hay días que no los gano. ¿Y tu?

Pero, ¿y las demandas, ‘apá?

Ah, esas ahí vienen.

Los tenedores no aceptaron la oferta de la República Amorosa. —Ráscale más —dijeron—. Faltan los intereses, el rendimiento que esperamos de nuestra inversión.

Si el ganso cansado amanece un día gallito así como para detener las obras, incumple el contrato de los bonos y se vence la deuda completa … más las penas.

Si no las detiene, incumple con la voluntad del Pueblo infalible, sabio, bueno.

En la lógica de aquí mando yo y solo yo, el rayo de esperanza caerá cuál chahuistle, haiga sido como haiga sido.

Él no va a inaugurar la obra de infraestructura estrella de Peña, manque lo lleven los pingos y si en el traste el país se va al traste, será la culpa de la mafia en el poder, los conservadores, la minoría rapaz, el ratón vaquero, el chupacabras o el chivo expiatorio del momento.

El gobierno NO puede cancelar un proyecto como éste así nada más y si, como contratista e inversionista o como un tercero afectado por la decisión (como serían las aerolíneas) SI hay algo por hacer.

Los bonos se emitieron en NY, bajo las leyes y sujetos a los tribunales de ahí mismito. Ahí serán las demandas.

Los inversionistas extranjeros que no tienen bonos van a demandar en términos del Convenio sobre solución de controversias en materia de inversiones entre Estados y nacionales de otros Estados, más conocido como el Convenio de Washington o el Convenio del CIADI.

El CIADI es un sistema confiable, especializado e imparcial para resolver disputas sobre inversiones, evitar el favoritismo o la presión de los tribunales locales o el uso de la protección diplomática contra sus fallos.

Las disputas ante el CIADI generalmente involucran a empresas extranjeras que afirman que un gobierno anfitrión abusó de ellas al expropiar sus activos, discriminarlos o tratarlos de manera injusta.

Los inversionistas extranjeros NO tendrán que recurrir al sistema judicial mexicano para generar una disputa. Podrán iniciar un procedimiento de arbitraje ante un panel del CIADI y, si los árbitros deciden a su favor, podrán hacer valer dicho laudo en México o en cualquier lugar donde México tenga algún activo.

Por lo que hace a los inversionistas nacionales, estos no tienen a su alcance las protecciones de los tratados de inversión, pero nuestro sistema judicial es lo suficientemente robusto como para proteger sus derechos.

Empresas nacionales que hayan sido afectadas por la cancelación del aeropuerto, o que lo vayan a ser por otras decisiones similares, tienen a su alcance dos mecanismos: el juicio de amparo y el juicio de responsabilidad por la actividad irregular del Estado.

El inversionista nacional afectado puede promover un juicio de amparo indirecto por la falta de motivación y fundamentación legal de ésta decisión. El Ejecutivo puede cancelar proyectos, pero no a capricho: sus decisiones requieren un sustento técnico y un fundamento legal. La cancelación del aeropuerto no cumple con estas características.

Mi recomendación para aquellos inversionistas o contratistas que crean amenazado su patrimonio por estas decisiones: no entrar en pánico, determinar la afectación o el riesgo a la inversión y consultar a su abogado.

La #CuartaRestauración de la Dictadura Mexicana

Hoy es el segundo día del gobierno de López Obrador, del cambio verdadero, de la honestidad valiente, de primero los pobres.

Ayer empezó lo que el Presidente de la República ha llamado la Cuarta Transformación.

¿Las otras tres?

La Independencia, la Reforma, la Revolución.

Esos son los tres puntos de inflexión que han definido, según la visión ahora oficial de la historia, el destino de nuestro país.

Es interesante que se dejen de lado el nacimiento del PRI, la expropiación petrolera, el desarrollo estabilizador, el 2 de octubre (¿no que no se olvida?), la bienvenida de la oposición al Congreso, el terremoto del ’85, la caída del sistema del ’88, el TLCAN, el IFE, las muertes de Colosio, Ruiz Massieu y el cardenal Posadas, el EZLN, la crisis del ’95, la alternancia en la presidencia en el ’00 … por nombrar algunos de los eventos que han forjado al México moderno.

Ya del internet, el comercio electrónico, los periódicos digitales, YouTube y las redes sociales, mejor ni hablamos.

¿Qué tienen en común las tres transformaciones entre sí?

Lo primero es la guerra.

Las tres transformaciones fueron resultado de guerras civiles en las que los mexicanos no pudimos resolver nuestras profundas diferencias a través del diálogo y la negociación y decidimos matarnos los unos a los otros, dejar correr la sangre, demostrar, en palabras de Álvaro Obregón que el que más mata, más manda.

Cientos de miles de mexicanos dejaron la vida en las tres transformaciones que glorifica nuestro gobierno.

¿Es eso a lo que aspiramos? ¿Treinta millones de mexicanos votaron por la razón de la fuerza y no por la fuerza de la razón? ¿Neta?

La segunda similitud entre las tres primeras transformaciones es el autoritarismo.

El primer gobernante emanado de la guerra de independencia fue Iturbide quien se autonombró Agustín I, Emperador de México. Así nomas.

De la Guerra de Reforma salieron los monarcas Oaxaqueños: Júarez y Díaz. Ambos dictadores que llegaron al poder con buenas intenciones y que fueron consumidos, corrompidos, por el poder absoluto que acumularon y que no supieron soltar a tiempo.

De la Revolución salió el PRI y su dictadura perfecta de más de 70 años.

La tercera similitud entre las tres transformaciones es que, en el fondo, sirvieron para poco.

Fueron gatopardismo violento en el que todo cambio para permanecer igual.

El único cambio verdadero de estas transformaciones fue el grupo que obtuvo y se quedó en el poder. Nada más.

Los pobres siguieron siendo pobres.

Los faltos de oportunidades siguieron faltos de oportunidades.

El poder siguió en manos de unos cuantos.

Esos cuantos siguieron haciendo negocios privados con los bienes públicos.

El legado de las tres transformaciones con las que equipara López su movimiento es el de la sangre y el garrote

¿Cuál será el de la Cuarta?

El Presidente ha dicho que quiere pasar a la Historia (así, con H mayúscula) y ocupar un sitio junto al de Hidalgo, Júarez, Madero y Cárdenas.

Ojalá que no.

Hidalgo incendió al país y acabó fusilado, su cabeza colgada de la Alhóndiga de Granaditas.

Júarez incendió al país y murió aferrado al poder, a punto de ser derrocado por un movimiento cuyo principal objetivo era la no reelección.

Madero incendió al país y acabó asesinado arteramente por las mismas fuerzas que desencadenó.

No son buenos ejemplos ni buenos augurios.

La Cuarta Transformación puede ser eso, una transformación de fondo de la vida nacional.

Puede ser, también, una Restauración del legado de las tres primeras. Está en las manos del Presidente escoger su destino.

Los Nouveau Fifis de la Cuarta Restauración

Todos son diferentes hasta que llegan al poder. El poder los hace a todos iguales.

Mira nomás:

1.-—Dígame —dice él.

—Les pido que se retiren. Están en una propiedad privada —dice ella.

—¿Me pide que me retire? ¿Quién es usted? —dice él.

—Yo soy la apoderada legal de la empresa. Esto es una propiedad privada —dice ella.

—¿Cómo se llama usted? —dice él.

Ella da su nombre —María Azucena Godínez.

Él lo apunta.

Están rodeados.

Está la multitud con machetes, con la soberbia del anonimato y la fuerza de la masa.

Están las cámaras, los micrófonos.

—A ver, amenázanos con la policía —dice una voz de la multitud.

Ella no se achica.

—Es propiedad de la empresa y les pido que se retiren por favor porque si no se van a meter en problemas —dice ella.

—No. Yo no me voy a meter en problemas, yo soy el ingeniero Jiménez Espriú. Seré el Secretario de Comunicaciones y Transportes a cargo de la construcción del nuevo aeropuerto. Entonces, tome nota de mi nombre y mi numero y me acusa usted ante el Ministerio Público —dice él y sigue tomando los datos de ella y del dueño de la propiedad en la que están.

—Les pido que se retiren. Están en una propiedad privada —insiste ella.

—Usted me está corriendo de su casa —dice él.

—Si. Le estoy pidiendo que se retiren por favor. Esto es propiedad privada.

—Está bien. Me voy a retirar, pero yo soy el ingeniero Jiménez Espriú, Secretario de Comunicaciones y Transportes a partir del 1 de diciembre. Dígale al dueño de la empresa que lo voy a citar para que me muestre todos los documentos sobre la mina —amenaza él.

—Todo está en orden —dice ella.

—Yo voy a querer también el estudio de remediación de la mina —dice la que será Secretaria del Medio Ambiente.

—Tenemos toda la documentación —dice ella. Sigue sin achicarse.

—Dígale al señor que prepare todos sus documentos, porque se los vamos a pedir.

—Yo soy la apoderada legal de la empresa. Con gusto se los hago llegar —dice ella.

—Mientras tanto ya nos vamos porque usted nos está corriendo —dice él.

—No los estoy corriendo. Esto es propiedad privada —dice ella.

—De una ve le decimos que vamos a pedirle, de inmediato, el día dos, les vamos a requerir que nos demuestre fehacientemente que están en la legalidad de lo que están haciendo. Vámonos —dice él.

Hasta aquí ésta escena.

2.- Luego está el diputado Charrez. Puta madre con el diputado Charrez.

Iván Fuentes, murió calcinado en un accidente donde estuvo involucrado el diputado federal de Morena, Cipriano Charrez Pedraza.

Yo no sé si Charrez causó su muerte o no, eso le toca a las autoridades.

Lo que si sé es que Charrez sigue en su curul, sigue con su fuero, sigue sin que lo toque el pétalo de un reclamo.

También sé que ni Morena ni López Obrador le han hecho un exhorto para que se sujete a proceso y se esclarezca la verdad.

Ah, y también sé que los padres de Iván, que viven en un municipio gobernado por el hermano del diputado, ya fueron a otorgarle al diputado Charrez “el perdón legal” por la muerte de su hijo.

Hasta aquí ésta escena.

3.-Los diputados se dan unos créditos blandos sobre su nómina que no los tiene ni Obama.

Esos créditos son con cargo a nuestros impuestos y a tasas del 7% anual cuando en el mercado la tasa va del 23 al 45% anual.

El Comité de Administración de la Cámara de Diputados, en la que Morena manda y decide, ratificó esta prestación.

También, en otro gesto de austeridad republicana, continuarán los viáticos en efectivo para los legisladores: desde 12 mil 270 pesos mensuales para quienes viven en Querétaro hasta los tres mil 540 pesos para los chilangos y aquellos que viven en la zona metropolitana.

Iban a duplicarlos, pero luego siempre no.

Hasta aquí las escenas del Congreso de la Cuarta Restauración.

4.- Y la boda. Si, la boda. Esa boda.

Cesar Yáñez es el escultor de la imagen de su jefe.

La Honestidad valiente; Por el bien de todos, primero los pobres; la República amorosa; El cambio verdadero; la Austeridad republicana; la Presa fifi; la Mafia del poder; todas son hijas de la cabeza de Cesar Yáñez.

Todo para caer en los mismos excesos que lleva veinte años criticando.

Dos tiempos de langosta.

Camarones.

La fiesta.

La pinche puta portada en el Hola.

Bueno, la boda es lo de menos.

También está el tráfico de influencias en beneficio de la novia, ahora esposa.

En octubre de 2016 Dulce Silva, entonces novia, ahora esposa de Yáñez, fue acusada y detenida por lavado de dinero. (Antes de que se dejen venir los chairos, si, ya sé que no se los demostraron y que la ampararon y que está libre. Ese no es el punto 🙄).

Yáñez llamó al Procurador de Puebla para que intercediera por ella. Es normal, cualquier Fifi que pudiera lo habría hecho.

Hasta aquí esta imagen.

5.- Quizás el mejor ejemplo de los nouveau fifis y la Cuarta Restauración lo dio Noroña.

Gerardo Fernández Noroña aclaró que él no es ni será una persona austera.

En un mensaje en redes sociales subrayó que la austeridad será del gobierno, “que nadie en lo personal está obligado a ser austero” y que en dado caso ese es el “sello y estilo personal” del próximo presidente de la República.

¿#YUstedCómoAmanecióDeSuCambioVerdadero?

Carta abierta desde la derrota al Presidente López Obrador

Señor licenciado Andrés Manuel López Obrador; Presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos;

Quiero felicitarlo por su triunfo del domingo 1 de julio de 2018.

Leo en la comentocracia que es la meta alcanzada tras 18 años de lucha. Se equivocan. Los suyos son 18 años de campaña; su lucha tiene, por lo menos, 30 años. Tal vez 40.

De todo corazón le deseo éxito en su presidencia. Créame.

No sé si usted lo sepa pero de esos 18 años de campaña tuvo en mi a un opositor a sus aspiraciones presidenciales desde el tema del Encino.

Cierto: fui un adversario pequeño y débil. No había mucho que pudiera yo hacer más allá de difundir mi opinión escrita y votar por los candidatos contra los que usted compitió. Así lo hice en sus tres campañas.

El domingo voté contra usted sabiendo que en esta ocasión usted ganaría.

Y si: usted ganó.

Su triunfo, don Andrés, es el equivalente a una segunda Revolución Mexicana, ésta, afortunadamente, sin sangre.

Usted lo sabe.

No por nada ha llamado a una Cuarta Transformación de la República.

Tendrá usted en sus manos más poder del que ha tenido un Presidente, quizás, desde tiempos de Lázaro Cárdenas.

Las aplastantes mayorías legislativas en el Congreso de la Unión y las legislaturas locales; los gobiernos estatales; la Ciudad de México y sus alcaldías; los cientos de municipios; todos conquistados por usted. No por Morena y sus candidatos, mucho menos por el PT o el PES y los suyos. No, por usted.

Los victoriosos del domingo lo fueron con usted, para usted, por usted y, sin usted no son nada.

Ellos lo saben. Ellos le deben y a usted se deben. Ellos actuarán en consecuencia.

Tiene usted, además, el mandato más amplio del que ha gozado un Presidente en los últimos 50 años y la legitimidad que le da el que casi el 60% de los participantes hayan votado por usted.

Don Andrés, señor, nunca han sido más ciertas las palabras que dio el tío Ben al Hombre Araña antes de morir: Un gran poder implica una gran responsabilidad.

Es suya la responsabilidad de conducir a nuestra Patria hacia el bien y la prosperidad, de combatir la corrupción y de brindar oportunidades a todos los mexicanos, especialmente a los que menos tienen.

Quiero encargarle encarecidamente a nuestra frágil democracia.

Si, lo sé, es una señora jodona, enfermiza, llena de contradicciones y contrariedades, muele mucho y cuesta mucho más.

Aún así, se la encargo.

Mire, don Andrés, usted dijo el domingo que quiere pasar a la Historia como un gran Presidente. Yo clarito lo escuché.

Deje le digo una cosa importante: los grandes lideres de la historia son aquellos que han engrandecido a sus naciones desde el respeto a las libertades y que han sido defensores de los valores liberales de igualdad, legalidad y fraternidad; de la democracia, pues.

Gandhi, Mandela, Roosevelt, Churchill, Lincoln, Walesa, Masaryk, Madero; todos grandes, todos liberales, todos demócratas. Nada me daría más gusto que verlo entre ellos.

Usted ha dicho representar un rayo de esperanza, hoy es desde ahí, desde la esperanza, que le escribo.

Estoy listo para la reconciliación. Estoy listo para sumarme a éste gran esfuerzo transformador suyo y los suyos.

Más que nada, señor, estoy listo para darle el beneficio de la duda y espero poder decir al paso del tiempo que me equivoqué, que usted tenía razón, que lo juzgué mal, que el suyo era el camino.

De verdad estoy listo. Es más, estoy dispuesto.

Le prometo esto, don Andrés: si usted cumple su palabra, yo empeño la mía en ser su aliado. Si no, que la Nación se lo reclame. Tenga la certeza que yo lo haré.

Le deseo suerte a usted, a su gobierno, a nuestro México.

Estoy listo, señor Presidente. Espero que usted y su equipo lo estén también.

Mi voto

Mañana voy a darle mi voto a Anaya.

No, no estoy votando por Anaya. Estoy votando contra López, como dije que lo haría.

También estoy votando por el PRD.

El PRD necesita los votos y México necesita del PRD.

La primera vez que voté, lo hice en el 2000 por Cárdenas. Esa fue la última vez que voté por el partido cuyas causas sociales son las más cercanas a mi corazón.

López lo secuestró en 2006, lo violó en 2012, e hizo todo lo posible por matarlo desde entonces y a la fecha.

Hoy no hay ningún candidato presidencial de izquierda en la boleta, ni uno solo que represente las causas en las que creo.

No hay una sola propuesta de ampliación de nuestras libertades civiles. ¿Ampliación? Caray, no hay una sola propuesta de protección.

Aborto legal y seguro: ✖️

Eutanasia y muerte digna: ✖️

Matrimonio y adopción homosexual: ✖️

Legalización de las drogas: ✖️

Una educación libre, liberal, laica, científica, gratuita, competitiva, y evaluada: ✖️

Discusión de ideas en libertad: ✖️

Rendición de cuentas claras y transparentes desde el poder: ✖️

Fiscalía independiente: ✖️

Estado de Derecho: ✖️

Combate efectivo a la corrupción e impunidad, incluyendo a “los de casa”: ✖️

Independencia judicial: ✖️

Medio ambiente sustentable: ✖️

Gestión, cuidado y rehabilitación del agua: ✖️

Equidad de la mujer y el hombre: ✖️

La lista es larga. Todos nos quedan a deber.

Por eso votaré por el PRD, por eso y porque hay que votar contra López.

Ser puto es inevitable

Puto es el dedo chiquito del pie que se pega con la puta esquina de la cama.

Puto tráfico. Putos los manifestantes que causan el tráfico.

Puto gobierno. Puto presidente, senador, diputado, gobernador. Puto policía. Puto achichincle del achichincle del puto achichincle.

Puto frío. Puto calor. Puto aire acondicionado. Puto sol. Puto viento.

Puto cansancio. Puto colchón en el que no se puede dormir.

Puto, el que no brinque, el que no salte. Puto, el que creyó lo del informe. (Gracias a los putos de Molotov).

Puto comediante que te hace reír. Puto playlist chignon.

Según el puto voto de cada quien: Puto Anaya, Puto López, Puto Meade. Al puto del Bronco ni quién lo cuente.

Puto el gusto que me da cuando alguien me dice que le gustó mi puto libro.

Puto nuestro amigo, nuestro broder, nuestro pana. Puto él y su puto hermano.

Puto el ex de tu chava. Puto el novio de tu hija.

Putos todos los que gritan puto en el estadio.

Puto es el que no se atreve, el sacatón.

Ser puto no es ser homosexual. Ser homosexual no es ser puto. Es más, no conozco un solo puto homosexual que sea puto.

Pero para los putos de la FIFA son sinónimos y por eso el puto grito de puto no cabe en los putos estadios del puto mundial del putísimo fútbol.

Y puede que tengan la puta razón.

El puto mundo está viendo el mundial.

Ese mundo que no entiende que ser mexicano es ser puto, que lo puto le llega al nacer —mira que puto bebe tan lindo— y que no se quita ni con la muerte —ese puto era a toda madre.

Para el mundo el puto grito de puto es homofóbico y ofensivo y nosotros, los putos mexicanos, estamos obligados a demostrar en la cancha y en las gradas, que no somos unos pinches putos cualquiera, no, sino que somos unos pinches putos excelentes.

Que podemos ser respetuosos del otro y sus sensibilidades. Que la nuestra es una mano amiga. Que lo nuestro no es otra cosa que un puto desmadre.

Que el puto México es más que los putos narcos.

Que somos mejores que el puto de Trump y su puto muro y los putos del CBP que enjaulan a los niños.

Que podemos no gritar puto en el estadio.

Por cierto, se me olvidaba: puto el que lo lea.