El Golpe de Estado ya está dado.

Cuando la campaña del 2018 escribí que mi voto no sería en favor de ninguno de los candidatos en la boleta. No, mi voto sería contra López.

Aunque había razones de sobra para ello, la principal, la fundamental para mi, era que a López la ley le vale madre. Para él y los suyos, el derecho es, en el mejor de los casos, un estorbo y, en el peor, una herramienta para usar en contra de los adversarios.

Así, despreciando y haciendo uso faccioso de la ley, es como se destruyen las democracias y nacen las dictaduras.

Ojalá me hubiese equivocado, pero no.

Lamentablemente, a lo largo de estos casi tres años, López y sus esbirros me han dado la razón. Ejemplos sobran. Ahí están la cancelación del aeropuerto y de la planta cervecera por consulta amañanda y a mano alzada, el freno de mano y luego el manotazo en la mesa a la energía limpia y renovable, el asalto, coptación, desmantelamiento o embestida en contra de los organismos autónomos; todo por encima de la ley, todo por sus huevos.

Todo es parte del golpe de Estado que López ha dado y que sigue dando.

Un golpe de Estado es cuando un determinado grupo toma o intenta tomar el poder por la fuerza violando las leyes, con la finalidad de desplazar a las autoridades legítimas vigentes.

Dirán muchos que 30 millones de votos en elecciones limpias no pueden considerarse como una toma violenta del poder y que los cambios emprendidos por López son parte de la transformación del régimen por la que votaron esas 30 millones de personas. Dirán esto con la cara en alto y, algunos, hasta convencidos de su razón. Lo dirán con orgullo y a sabiendas de que mienten.

El que López haya llegado pacifica y legalmente al poder por la vía democrática de los votos no quiere decir que, ya sentado en la silla del Aguila, no esté dando un golpe de Estado. El que todavía no haya balaceras y muertes por motivos políticos no quiere decir que el golpe no esté siendo violento y contrario a la ley. Claro que de las balaceras y muertes del crimen organizado y los abrazos a las madres de narcos a media carreta, mejor ni hablamos.

Un nítido ejemplo del golpe de Estado y su violencia han sido estas últimas dos semanas.

La obligación de entregar nuestros datos biométricos a las compañías de telefonía móvil, la expropiación del Club Campestre en Tijuana, la amenaza de muerte a los consejeros del INE y, la cereza en el pastel, la ‘ampliación de mandato’ en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Empecemos por el tema de los datos biométricos. ¿qué son, para qué los quiere el gobierno y por qué es esto un problema? Los datos biométricos simples son tus huellas digitales, el timbre de tu voz, el patrón del iris en tus ojos y tus rasgos faciales. Hay otros más complejos como tu material genético, pero parece que el gobierno, todavía, no va por ellos.

El manual de uso cuatrotero de tus datos biométricos.

¿Qué no los tiene ya? Si. Si estas dado de alta en el SAT o tienes pasaporte, el gobierno ya tiene tus datos biométricos simples. Los recaba al momento de dar de alta tu RFC o al momento de expedirte un pasaporte.

¿Entonces? Ah, pues en un país con una economía informal de casi el 60%, no hay tanta gente registrada ante el SAT y hay mucha menos gente aún con pasaporte. En cambio, la inmensa mayoría de los mexicanos tenemos una línea de telefonía móvil. Es más, ya hay más gente con líneas móviles que con líneas fijas.

Bueno, ok, pero ¿para qué los quiere? Para empezar, para tenerlos. Parece una tontería, pero si. El gobierno quiere tus datos biométricos para tenerte plenamente identificado. Quiere saber quién eres, cómo eres, qué haces y dónde vives. Quiere tenerlos porque el tenerlos es una forma de checarte, fiscalizarte, controlarte. El día que quieras puedes cambiar tu domicilio, tu ocupación, tu número telefónico, hasta tu nombre. NUNCA puedes cambiar tus datos biométricos.

¿Ves qué peligroso?

Luego está la expropiación del Club Campestre en Tijuana. Esto no lo hizo el gobierno federal de López, sino su cuate Jaime Bonilla, el gobernador de Baja California que mandó a hacerse una ley para ‘ampliar su mandato’ de dos a seis años y al que la Corte le dijo —No, mi ciela.

Bonilla va de salida y está enojado con los empresarios de Baja California, especialmente los de Tijuana, pues los culpa de muchos males (unos reales, la mayoría inventados). El peor de sus pecados es haberse opuesto a que Bonilla extendiera su gobierno más allá del tiempo para el cual fue electo.

Pues bueno, con algunos meses que le quedan a su gobierno, al puro estilo vengativo cuatrotero, Bonilla decidió expropiar el club campestre de Tijuana bajo el argumento de que se necesitan parques en la ciudad. Por la fuerza, torciendo la ley, pretende chingarle a sus adversarios su propiedad. Así de cabrón.

Pinches ricos, que se jodan.

Luego está la amenaza de muerte a los consejeros del INE. Ah pa’ shulada, verdá de Dios.

Félix Salgado Macedonio es impresentable. Vividor del presupuesto, bully, bravucón y pendenciero; presunto violado de, al menos, cinco mujeres y amigo íntimo del círculo cercano del Presidente López. Con estos innegables méritos, quiere ser gobernador de Guerrero a huevo, a cómo de lugar.

Además de todas estas gracias, Salgado es tramposo. Hizo precampaña, lo negó y no reportó sus gastos. Por presión de López en sus tiempos de opositor, lo que hizo Salgado es ilegal y se castiga con la pérdida de la candidatura. Esa es la ley y así la aplicó el INE.

¿Qué hicieron Salgado y Mario Delgado? Amenazar de muerte a los consejeros, con un ataúd con su nombre en un mitin, azuzando a sus seguidores a dar con la casa de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama para cobrarles la factura.

¿Qué hizo el presidente López? Ah, pues dijo que Salgado y Delgado hicieron bien, que aunque sea la ley, la sanción es injusta y que los consejeros del INE son como el mismísimo diablo, merecedores de lo peor y más.

Para cerrar esta la ‘ampliación de mandato’ de Zaldivar, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La Ley y la 4T

Morena y López, por sus pistolas, porque pueden, decidieron una maniobra para darle dos años más a Zaldivar al frente de la Corte. La Constitución dice expresamente que eso está prohibido, pero a López eso lo tiene sin cuidado. Aquí la única Constitución que vale es la de sus huevos.

Este, el de Zaldivar, es el segundo intento de López y sus secuaces de ‘ampliar un mandato’ más allá del tiempo que marca la Constitución. La razón es siempre la misma: Si para que se consolide la cuarta transformación y la voluntad del pueblo de que cambien las cosas se requiere que Bonilla o Zaldivar continúen en su puesto más años de los que la Constitución manda, pues ni modo, que se queden y que se joda la Constitución.

Y si, si se jode la Constitución hoy, nada impide que se joda mañana, y el mes que entra durante las elecciones y en 2024 cuando alguien más decida que mejor se queda sentado en la Silla para consolidar su golpe de Estado, su Cuarta Transformación como él la llama.

Así que no nos engañemos, el golpe de Estado de López ya está dado. En nosotros está detenerlo o dejarlo pasar este 6 de junio.

———> Te invito a compartir este texto y a seguirme en Twitter @AlbertoMansur, en Facebook en el Prietito en el Arroz, o si prefieres recibirlo cada semana en tu celular, en mi canal de Telegram.

Para mis lectores que siguen esperando alguna señal.

Felix, el violador.

Favor de leer el siguiente párrafo a ritmo de la canción “Sergio el bailador”:

🎶Llegó, llegó. Llegó, llegó. Ya llegó, Felix el violador. Llegó, llegó. Llegó, llegó. Ya llegó, y será gobernador.🎶

Y si. Cómo la 620, estación de radio AM que escuchaban nuestros abuelos, Felix es la música que llegó para quedarse.

Llegó porque López lo llevó. Se quedará porque López lo puso. Será gobernador porque López así lo quiere. Su grey obedecerá, votará y al diablo con las (presuntas) violaciones.

Félix es impresentable desde endenantes.

Cualquiera que haya estado en Acapulco entre 2005 y 2008 vio como el narco se hizo del control desnudo del puerto. Felix era el presidente municipal, pero los Beltrán Leyva y “La Barbie”, eran los que partían el queso. ¿Qué digo partían el queso? Eran los dueños del queso, del cuchillo con el que se partía y del plato en el que se servía.

Todos los vimos en los antros y discos de Acapulco, en sus restaurantes, en sus calles y playas. Todos sabíamos de sus casas en Las Brisas y en Diamante, fáciles de distinguir por los escoltas con armas largas en las puertas y esquinas.

Fue tal el descrédito que el PRD lo dejó en la congeladora hasta que el Mesías de Macuspana lo cubrió en su manto redentor y lo hizo senador junto con Nestora Salgado, que no es su pariente, pero comparte su afinidad por la violencia y su desprecio por la ley (pero esa es otra historia).

Aún en la congeladora partidista, Félix se ha mantenido como un cacique poderoso en su tierra como director local del periódico La Jornada, desde dónde brindó apoyo mediático y logístico a los Abarca en su campaña para la presidencia municipal de Iguala.

Si, esos mismos Abarca que apoyó López y que luego fueron los que mandaron quemar a los estudiantes de Ayotzinapa porque les estaban echando a perder un acto de campaña (esa también es otra historia).

Desde su poder Félix ha hecho lo que ha querido. Desde pleitos callejeros estando borracho o grifo, cobrar comisión por todo lo que se construyó en Acapulco durante se gobierno, ser socio silencioso de todos los bares y restaurantes que tenían que pasarle su mesada para que no los clausurara, hasta (presuntamente) violar a, al menos, 3 mujeres.

Todo esto se sabe. No es nuevo. Como tampoco es nuevo el estilo de vida que se da sin que nadie pregunte como es que alguien que sólo ha sido servidor público y empleado de un periódico puede costear lujos como sus motocicletas, sus coches, sus relojes, su casa en la playa.

Diría Chico Che, 🎶¿Quién pompo? Tararan, tararan. ¿Quién pompo? Tararan, tararan. ¿Quién pompo esas cositas, quién pompo?🎶

Pero, ¿por qué Morena lo hizo senador y lo hará gobernador? y ¿por qué López lo defiende?

Ah, pues por tres razones. Ahí te van:

1. López no se equivoca.

En Morena y en el gobierno esto es un dogma de fe.

Nunca, ni en los dos años de gobierno, ni antes tampoco, hemos visto a López reconocer un error. Él es la voluntad del pueblo hecha persona y, como tal, es infalible. Aunque el más visible de esto es el tema del aeropuerto, ejemplos sobran.

Si él ya dijo que Félix es el candidato, él ya dijo y se acabó.

2. El feminismo es el único movimiento real que le ha hecho ruido a la Cuarta Restauración.

Las manifestaciones. Las pintas. Las preguntas incómodas en la mañanera. El reclamo por la dignificación de la menstruación y la eliminación del IVA a los productos para atenderla. El enojo por la cancelación de guarderías y albergues para mujeres violentadas. Los gritos y protestas porque las están violando, las están matando. Todo esto ha abierto un frente de desgaste a un gobierno que se dice Liberal y de Izquierda (no lo es, pero eso es otra historia).

La vida del presidente López le ha demostrado que el que cede, pierde; lo que resiste, apoya. Demostrar quién manda aquí es uno de los principios rectores y pilares principales de su gobierno.

No hay forma de qué López esté dispuesto a ceder ni tantito a la presión de un movimiento que considera opuesto, o por lo menos, distinto, al de su gobierno, sus intereses, su lucha que es la única lucha que importa, que cuenta. Prefiere perder la elección que cambiar de candidato. Prefiere meterle mano a la elección, que perderla.

3. López y la mayoría de su partido son machistas.

En Morena hay muchas militantes que se ostentan como feministas. Olga Sánchez Cordero, Citlali Hernández y Estefanía Veloz, son las más visibles, pero no las únicas. También son una minoría que cuenta poco o nada en las decisiones reales del gobierno o del partido. Son flores de ornamento. Sirven para que se llenen la boca de decir que este es un gobierno y un partido incluyente para las mujeres.

La verdad es que Morena es un partido de machos, para machos y por los machos. Es un reflejo del conservadurismo moral, social y religioso de su mesías.

Lo vemos en su oposición al derecho al aborto, en la desaparición si programas de salud reproductiva, en la burla y el desprecio por el reclamo social de la violencia contra las mujeres. Su lugar es en la casa, preparando de comer, haciendo las labores de lugar, cuidando de los niños y de los viejitos. Así las ven.

Por eso poco le importa a López, a Mario Delgado, a Ricardo Monreal y al resto de la pandilla el que Félix haya o no violado a estas mujeres. Como dije hace años en mi texto #SiMeMatan, para ellos ellas tienen la culpa de que las hayan violado. Si, fue su culpa, por putas. Mira como se visten. Checa nada más como bailan. Son unas calientahuevos. Siempre andan prendiendo el boiler y, a la mera hora, se rajan de meterse a bañar; y linduras cómo estas.

Así que Félix se quedará como candidato a la gobierno de Guerrero por Morena y las mujeres que están convencidos de la causa de la gestión de López tendrán que hacer de tripas corazón.

Pero esta puede ser la punta de la madeja que acabe por deshilachar a la cuarta restauración.

Las mujeres, todas las mujeres, deben tomar conciencia de lo que está pasando, de lo poco que las mujeres y sus problemas le importan a este gobierno y a su partido. Los hombres que por nuestra condición somos ajenos a las vicisitudes de las mujeres, debemos solidarizarnos ellas.

Todos, mujeres y hombres, debemos preguntarnos si al presidente y a su partido no les importa llevar a un violador a la gubernatura de un Estado, ¿qué más están dispuestos a hacer y a dejar pasar con tal de lograr sus ambiciones de poder?

Todos debemos hacernos esta pregunta y todos debemos votar en consecuencia.

———> Te invito a compartir este texto y a seguirme en Twitter @AlbertoMansur, en Facebook en el Prietito en el Arroz, o si prefieres recibirlo cada semana en tu celular, en mi canal de Telegram.

Dos años de puros éxitos y logros.

Ésta semana se cumplieron dos años de gobierno del Presidente López. Ha sido un periodo de verdadera transformación de la vida nacional. Los logros están a la vista de todos, excepto de aquellos conservadores mezquinos que no quieren verlos, que se niegan a perder sus privilegios, que gozan de obstaculizar la misión redentora de la Cuarta Restauración.

Como muchos de esos siniestros conservadores fifis neoporfiristas gustan de leerme, aquí en éste Prietito en el Arroz les callo la boca a los malquerientes de López y enlisto los innegables éxitos de su gestión:

No se han muerto más de 120 millones de personas. 

Mucha gente negativa se fija solo en los más de cien mil muertos oficiales de COVID, en las mujeres que mueren violentadas cada quince minutos, en los homicidios del crimen organizado; pero nadie habla de los 120 millones de personas que no se murieron. 

¿Qué? ¿Esos no cuentan o qué? 

En la misma línea, casi el 60% de los enfermos de COVID que van a hospitales públicos no se mueren.

Ah, pero los adversarios del régimen solo se fijan en los 46 de cada 100 que si se muren en el IMSS y en los 35 de cada 100 que también se mueren en los hospitales del ISSSTE, la SSa o de la Secretaría de Bienestar.

También están las mujeres que no son víctimas de feminicidios.  Esas no las cuenta la prensa fifi, ¿verdad?

No, no las cuentan.

Para los colectivos desestabilizadores que se disfrazan de feministas solo importan las diez mujeres que son asesinadas cada día y que las fiscalías cuentan como feminicidios.

Luego también andan reclamando que las 2,822 mujeres víctimas de homicidio sean contadas con las 1012 víctimas de feminicidio, como si las de las 3,834 mujeres asesinadas este año fueran igual de mujeres e igual de muertas.

Hay 3.9 millones de PYMES que han sobrevivido a la pandemia y la crisis.

Esas 3.9 millones son el pilar de nuestra economía: pagan impuestos, cubren cuotas de seguridad social y emplean a 11.5 millones de personas, el 71% del total de los empleos formales del país. 

Al INEGI y los pasquines inmundos de la prensa vendida solo les importan el millón de PYMES quebradas de marzo a la fecha, dicen que son más del 20% del total de las empresas y que dos millones y medio de personas ya no tienen empleo, pero no se dan cuenta de que el gobierno hizo bien en no apoyar a las empresas.

“Si tienen que quebrar, que quiebren,” dijo, con sobrada razón, el presidente López.

Va la consulta para enjuiciar a los ex-presidentes.

Éste es el primer gobierno que rompe el pacto de impunidad con el pasado. No solo eso, está preguntando al pueblo bueno y sabio su sentir.

Antes el gobierno ni nos escuchaba, ahora seremos nosotros los que decidamos. Igual que como lo hicimos con el nido de ratas que era el aeropuerto en Texcoco y esa planta imperialista de cerveza en Baja California.

¿Qué eso es contra la ley? ¿Contra la confianza en las instituciones? ¿Contra la certidumbre del capital? Que se jodan.

Aquí el pueblo manda en plaza pública y mejor calladitos, no vaya a ser que se nos consulte meterlos a ustedes a la cárcel y quitarles sus bienes, deportarlos, a algunos hasta pena de muerte.

¿Por qué no? El Pueblo Bueno y Sabio no se equivoca.

Adjudicaciones directas para evitar la corrupción.

Gracias a la honestidad valiente del Presidente ya no hay corrupción en los contratos públicos, ya no hay licitaciones amañadas entre cuates.

No señor.

Éste gobierno, en ejemplo de honestidad, ha asignado directamente casi el 80% de los contratos públicos a pura gente honesta cercana al presidente y sus funcionarios.

El hijo de Manuel Bartlett, el hermano de Zoe Robledo, el compadre de Irma Erendira, el compadre, la cuñada y la prima del Señor Presidente. Pura gente intachable.

Estamos mejor que los 9 países con mayor impunidad criminal del mundo.

A diferencia de esos agujeros negros de criminalidad, en nuestro país orgullosamente podemos presumir que se resuelve el 8% de los delitos, según el Índice Global de Impunidad 2020 del Centro sobre Impunidad y Justicia (CESIJ) presentado el 19 de agosto. 

Kirguistán, Nepal, Guyana, Paraguay, Azerbaiyán, Argelia, Marruecos, Honduras y, Tailandia nos la pelan.

Los inconformes van a decir que somos el país 60 de 69 del índice, que nos ganan lugares como Kazajistán, Camerún o Kosovo.

Se van a quejar de que 92 de 100 delitos quedan impunes en el país, lo que pone a México en los 10 países con más impunidad del mundo, pero lo que pasa es que tienen el ojo puesto donde no va, nada les llena.

Son los mismos que se quejan de que nuestro sistema de salud no sea como el de Dinamarca.

Entregamos apoyos directamente y sin intermediarios.

Nuestro gobierno ha desmantelado la red de programas sociales del periodo neoliberal y la ha reemplazado con ayudas directas a los más pobres y a los no tan pobres.

Las reglas de operación de los neoliberales estaban diseñadas para que solo recibieran ayudas lo que calificaban para los programas y así no se puede.

¿Cómo creen estos muchachitos educados en las mejores universidades del mundo que se construyen alianzas politicas, que se asegura uno de que los pobres sepan bien quien los está ayudando?

Más importante aún, que sepan que si votan contra la 4T y esta se acaba, también se les acaba su dinerito.

Eso solo se lográ así, sin intermediarios, para que solo los de casa reciban.

Ya se rifó el avión presidencial.

Los conservadores no ven el enorme logro de haber rifado un avión sin tener que entregarlo, de haber tomado 500 millones de pesos que iban para hospitales e invertirlos en cachitos de lotería para que los hospitales que se sacaron el premio entonces puedan comprar las medicinas y equipamiento que habrían comprado de todas formas con lo que les tocaba de los 500 millones que se usaron para los cachitos.

Economía circular que los conservadores no entienden.

Ya no se hacen gastos suntuosos en el extranjero.

Ya cerramos las oficinas de representación de ProMéxico que solo gastaban dinero en promover a las empresas y productos de nuestro país.

En lugar de eso ahora nos damos el lujo de mandar a la HH poetiza, escritora, cantante e historiadora, la doctora doña Beatriz Gutierrez a misiones tan importantes como salir retratada en el Hola en su visita a Francia, ir a una audiencia con el Papa Francisco disfrazada de Chabelita o exigir a los austriacos que nos devuelvan el penacho de Moctezuma.

El Presidente ya no vive en los Pinos.

No señor. Esa faraónica casa con oficinas, bosque privado y lujos sin final es ahora un centro cultural y nuestro señor Presidente vive en un Palacio Virreinal digno de su investidura.

El ejercito ya no se encarga de la seguridad.

Ahora hace de todo: construye aeropuertos, trenes y refinerías, también sucursales bancarias. Acopia y distribuye víveres a damnificados. Remodela hospitales. Cuida las pipas de combustible que se usan ahora que no se usan los ductos por aquello del huachicol. Controlan los puertos y las aduana.

¿Combatir al narco? No, eso no.

El Presidente prometió que el ejercito ya no iba a hacer eso y ha cumplido.

En éste régimen de abrazos, no balazos, nuestro ejercito ya no persigue narcos. Nuestra política es más chingona: los dejamos ir cuando tienen sitiada la capital de un Estado y, cuando los gringos los arrestan, los amenazamos con cerrarle las puertas a la DEA si no los sueltan y nos los regresan.

Así de avanzada y sagaz es nuestra política de combate al crimen organizado.

Estos son dos años de puros éxitos del Presidente López. Ahí están, para admiración de todos los que tengan ojos para mirar.

Los que no los aprecian son los malquerientes que quieren que le vaya mal porque han perdido sus privilegios, porque quieren que las cosas vuelvan a como eran antes, son los de siempre, los corruptos, los fifis, los conservadores.

¿Tu? ¿De qué lado estas? ¿Estas con el Presidente o contra México?

———> Te invito a compartir este texto y a seguirme en Twitter @AlbertoMansur, en Facebook en el Prietito en el Arroz, o si prefieres recibirlo cada semana en tu celular, en mi canal de Telegram.

A %d blogueros les gusta esto: